sábado, 22 de diciembre de 2007

La materia

.... y después de estudiar los diferentes estados de la materia y sus peculiaridades, he llegado a la conclusión de que la polla (miembro viril, pene) es un compendio (¿compendio?) de todo ello, y encima al alcance de la mano de cualquiera (nunca mejor dicho): es sólido porque tiene una masa fija (o casi); es líquido porque tiene forma variable (a Dios gracias) y es gaseoso porque se adapta a cualquier recipiente (¿recipiente?). Aunque todo esto me suena ahora a cosa de la adaptación de la especie al medio (nunca mejor dicho, y van dos). ¿Mutará en algún momento como han hecho otros? Es para pensárselo y cogerle miedo, ¿o no? ¿Y si le da por mutar tanto y lo que hace es retroceder en el tiempo y acaba por ser un dinosaurio? No quiero ni pensar en qué mutaría el recipiente que le diera alojamiento, ¿ y su polla?, ¿tenían polla esos animales? Bueno, me voy, que tengo el potaje al fuego.

Cuando Chari se marchó sólo pude pensar en una cosa: si al bestia de su marido le diera por mutar, apañada iría; pesa 180 kilos y no ganan ni para base ni para colchones; así que espero, por el bien de su economía, que se quede como está y si ha de mutar algo, que mute su “polla, tranca, cipote…” lo justo para llegar a la media española porque por mucho que digan de que el tamaño no importa que le pregunten a la Antonia que cada noche le reza a Santa Rita, devota de lo imposible, en pos de un milagro que nunca acaba de llegar.

viernes, 21 de diciembre de 2007

Mudanza.

Hace poco me mudé a un apartamento small divino de la muerte. Lo mejor que tenía era el fronti: un primer plano, además de sugerente, de mi imagen virtual. Arrolladora. Esa es la palabra. Fue tal la fiesta que se montó que acabé perdiendo la llave de la que iba a ser mi futura casa. De nada me sirvió buscar ni tocarle al vecino para que me dejara saltar por el balcón y así entrar en el salón de la mía. Estuve vagabundeando un par de días hasta que Chari, mi encantadora vecina, me dijo: "Tú lo que tienes que hacer es mandar por saco a esa casa de mierda y hacerte con otra; venga, vístete que vamos a por otra". Dicho y hecho. Conseguimos ésta por un buen precio, eso sí, después de regatear lo suyo por la misma. No me desagrada, pero... echo de menos la zona antigua, aquí me no llego a encontrarme. Pero todo se andará.
Así que -por si acaso- esta vez no pienso organizar ninguna fiesta, al menos de momento, luego... quién sabe.