.... y después de estudiar los diferentes estados de la materia y sus peculiaridades, he llegado a la conclusión de que la polla (miembro viril, pene) es un compendio (¿compendio?) de todo ello, y encima al alcance de la mano de cualquiera (nunca mejor dicho): es sólido porque tiene una masa fija (o casi); es líquido porque tiene forma variable (a Dios gracias) y es gaseoso porque se adapta a cualquier recipiente (¿recipiente?). Aunque todo esto me suena ahora a cosa de la adaptación de la especie al medio (nunca mejor dicho, y van dos). ¿Mutará en algún momento como han hecho otros? Es para pensárselo y cogerle miedo, ¿o no? ¿Y si le da por mutar tanto y lo que hace es retroceder en el tiempo y acaba por ser un dinosaurio? No quiero ni pensar en qué mutaría el recipiente que le diera alojamiento, ¿ y su polla?, ¿tenían polla esos animales? Bueno, me voy, que tengo el potaje al fuego.
Cuando Chari se marchó sólo pude pensar en una cosa: si al bestia de su marido le diera por mutar, apañada iría; pesa 180 kilos y no ganan ni para base ni para colchones; así que espero, por el bien de su economía, que se quede como está y si ha de mutar algo, que mute su “polla, tranca, cipote…” lo justo para llegar a la media española porque por mucho que digan de que el tamaño no importa que le pregunten a la Antonia que cada noche le reza a Santa Rita, devota de lo imposible, en pos de un milagro que nunca acaba de llegar.
sábado, 22 de diciembre de 2007
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